Cuentos infantiles
La gallina de los huevos de oro

La gallina de los huevos de oro

Un granjero encontró en su corral una gallina muy especial. Cada mañana ponía un huevo de oro que brillaba como un rayo de sol.

Al principio, el granjero estaba agradecido. Vendía un huevo cada día, compraba comida para su familia y cuidaba a la gallina con esmero.

Pero pronto empezó a impacientarse. Pensó que dentro de la gallina habría mucho oro escondido y quiso tenerlo todo de una sola vez.

Sin escuchar a su esposa, abrió el corral buscando el tesoro. Entonces descubrió que la gallina era como cualquier otra por dentro, y ya no podría poner más huevos.

El granjero se sentó triste junto a la puerta. Había perdido por codicia el regalo que recibía poco a poco cada mañana.

Desde aquel día aprendió a cuidar lo que tenía y a esperar con paciencia, porque no todo lo valioso llega de golpe.

La paciencia protege los regalos que la prisa puede estropear.

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