Cuentos infantiles
El zapatero y los duendes

El zapatero y los duendes

Había una vez un zapatero bondadoso que trabajaba mucho, pero apenas tenía cuero para hacer un último par de zapatos.

Cortó las piezas con cuidado y se fue a dormir. A la mañana siguiente encontró unos zapatos perfectos sobre la mesa, cosidos con puntadas pequeñas y brillantes.

Los vendió muy bien y pudo comprar más cuero. Cada noche dejaba las piezas preparadas, y cada mañana aparecían zapatos nuevos, bonitos y resistentes.

El zapatero y su esposa quisieron saber quién los ayudaba. Se escondieron una noche y vieron a dos duendecillos trabajando alegres, aunque llevaban ropa vieja y rota.

Agradecidos, cosieron abrigos, gorros y zapatos diminutos para ellos. Los duendes se vistieron felices, bailaron sobre la mesa y siguieron su camino cantando.

El zapatero nunca olvidó aquella ayuda. Trabajó con cariño, compartió lo que pudo y mantuvo siempre abierta la puerta a la gratitud.

Agradecer y corresponder la ayuda hace crecer la bondad.

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