El patito feo
En una granja tranquila nació una nidada de patitos amarillos. Pero uno de ellos era más grande, gris y torpe que los demás.
Los otros animales se burlaban de él y le llamaban feo. El patito se sentía solo, así que salió a caminar por el mundo buscando un lugar donde lo quisieran.
Pasó frío, lluvia y días difíciles. Aún así siguió adelante, mirando el cielo cada vez que veía volar a unas aves blancas y elegantes.
Cuando llegó la primavera, el patito se acercó a un lago. Al mirar el agua, vio reflejado un cisne joven y hermoso.
Entonces comprendió que nunca había sido un pato feo. Estaba creciendo a su manera, hasta convertirse en quien era de verdad.
Los cisnes lo recibieron con alegría, y el nuevo cisne levantó las alas feliz, sin olvidar nunca lo importante que es tratar bien a quien se siente diferente.
Cada persona crece a su ritmo y tiene un valor propio.