La camisa del hombre feliz
Había una vez un rey que vivía en un palacio enorme. Tenía juguetes, dulces, jardines y criados, pero aun así siempre estaba triste.
Los médicos intentaron ayudarlo, pero ninguno sabía cómo conseguir que volviera a sonreír. Entonces llegó un sabio y dijo: ‘El rey se curará si se pone la camisa de un hombre verdaderamente feliz’.
Los soldados buscaron por toda la ciudad. Preguntaron a ricos, comerciantes y príncipes. Todos tenían muchas cosas, pero también tenían preocupaciones y deseos que no les dejaban ser completamente felices.
Al final encontraron a un pastor que cantaba bajo un árbol. No tenía riquezas, pero sonreía porque tenía pan, sol, amigos y tiempo para cantar.
Los soldados corrieron hacia él y pidieron su camisa. El pastor se rió con dulzura: no tenía camisa.
Cuando el rey escuchó la historia, comprendió que la felicidad no estaba en tener muchas cosas, sino en agradecer lo que ya tenía. Desde aquel día empezó a sonreír un poco más.
La felicidad crece cuando valoramos lo sencillo.